Se establece por ley el Sistema de Defensa Civil de Cuba. (1966-1975)

En julio de 1966, se promulgó la Ley No. 1194, la cual estableció el Sistema de Defensa Civil. Fue resultado, entre otros aspectos, de los estudios tras el paso del devastador ciclón Flora. Ello produjo un cambio cualitativo de lo que fue la Defensa Popular hasta entonces.

El nuevo sistema, dirigido por el Presidente de la República, se apoyaba en el Consejo Nacional de Defensa Civil, órgano de dirección que contaba con consejos similares en las provincias y regiones. En correspondencia con dicha ley, se elaboraron los primeros planes para enfrentar ciclones tropicales con una mayor participación popular.

Para cumplir lo establecido, se creó el Consejo Nacional de la Defensa Civil, el 12 de julio. La reunión, celebrada en el Palacio Presidencial, estuvo presidida por el Dr. Osvaldo Dorticós Torrado, presidente de la República, y el comandante Raúl Castro Ruz, ministro de las FAR. Además, asistieron 27 representantes de organismos estatales y organizaciones políticas y de masas.

En la actividad, el compañero Dorticós expresó que el principal objetivo de la novel institución era coordinar la concurrencia de los organismos del Estado, políticos y de masas, para desarrollar las tareas de la DC en caso de guerra. Planteó también, que ese aparato podía ser útil y aplicable cuando sucediera una catástrofe nacional como un ciclón.

Con el objetivo de dirigir los trabajos preparatorios para la implementación de la citada legislación, fue constituido el Buró Ejecutivo del Consejo, compuesto por tres vicepresidentes: el comandante Flavio Bravo Pardo, representante del Ministro de las FAR; el capitán Irvin Ruiz Brito, del Ministerio del Interior, y Luis Gutiérrez Fontecilla, de la Junta Central de Planificación. Otros miembros electos fueron: Carlos Pérez, representante de la Comisión de Orientación Revolucionaria del Comité Central del Partido, y el capitán Pedro Altet Monistirol, del jefe de la Dirección de Defensa Civil del Minfar.

Sin embargo, la dirección de la DC fue ejercida, en la práctica, por el comandante Flavio Bravo Pardo, desde 1966 hasta 1970, y posteriormente, desde su cargo, por el capitán Pedro Altet Monistirol, entre 1970 y 1975.

En estos años, Armando Hart Dávalos y Jesús Montané Oropesa fueron designados por la dirección del Partido para la atención a la DC. También participaron en las clausuras del Primer Curso para Oficiales de la Defensa Civil y del Primer Curso para Cuadros de Mando, efectuadas en la Escuela Nacional de la Defensa Civil.

Durante los primeros años y como consecuencia de la constante amenaza de agresión por parte de los Estados Unidos, la DC se ocupó, fundamentalmente, de la protección de la población y la economía en caso de guerra. Aunque también se elaboraron proyectos de medidas (planes) para enfrentar huracanes e intensas lluvias, principales amenazas naturales en nuestro entorno.

Una característica de los planes, era su objetividad, en correspondencia con el momento. Preveían ubicar a los evacuados en escuelas y edificios sólidos, ubicados muchas veces en lugares alejados de las viviendas. No obstante, los aseguramientos destinados a la evacuación afectaban las disponibilidades del país, pues empleaban numerosos transportes y grandes cantidades de combustible. También era necesario proveer a los albergados de alimentos.

Con el tiempo se buscaron nuevas alternativas. Los evacuados se trasladaron hacia casas de vecinos, familiares y amigos. Esta medida fue sumamente importante, no solo por la reducción de recursos, sino por brindar mayor comodidad a la familia evacuada. Ello ha sido posible gracias a la solidaridad de nuestro pueblo, fruto de la educación y la concientización recibida desde el triunfo de la Revolución.

A finales de los años sesenta, comenzó la preparación de los estudiantes de la educación Primaria, Secundaria y Preuniversitaria, sobre la base de las experiencias adquiridas. Se diseñó un programa que enfatizaba en temas de la Defensa Civil en tercero, quinto, octavo y undécimo grados. Se elaboraron, guías metodológicas y materiales complementarios, como folletos y láminas.

Más adelante se aplicó esta preparación en la enseñanza Universitaria. El proceso inició en la Facultad de Ciencias Agropecuarias de La Habana. Luego fue extendido al resto de los centros de educación Superior del país. Los programas se elaboraron en correspondencia con el perfil de cada carrera.

Posteriormente, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias asumió la dirección de la preparación militar, en coordinación con los ministerios de Educación y de Educación Superior. Se unificaron así, la preparación de la Defensa Civil y la militar; se mantuvo la participación del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil en el asesoramiento y aprobación de los programas y se conservaron los principios y lineamientos metodológicos.

Desde el triunfo de la Revolución cubana, dirigentes y el pueblo practicaron el principio de solidaridad. Esta ha sido manifestada de diversos modos y en distintos ámbitos. Ha tenido una expresión visible en la ayuda brindada por alrededor de treinta y dos brigadas médicas en 18 países Chile, Perú, Nicaragua, México, El Salvador, Ecuador, Colombia, Argelia, Pakistán, Indonesia, Armenia, Honduras, República Dominicana, Haití, Sri Lanka, Venezuela, Bolivia y Guatemala ante ciclones tropicales, lluvias intensas, sismos o terremotos, erupciones volcánicas y tsunamis.

En 1971, se decidió que los órganos de dirección de la DC se subordinaran a las instancias correspondientes de dirección del Partido Comunista de Cuba (PCC). Por ello la Dirección Nacional de la Defensa Civil se trasladó a la sede del Comité Central del Partido. Comenzó una nueva fase: el sistema se integró en un órgano civil, sus oficiales pasaron a la reserva y se convirtieron en milicianos y funcionarios del PCC. Luego aconteció la etapa de reorganización institucional y la celebración del Primer Congreso del PCC en 1975.

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