Dos semanas bajo las aguas del Jade Helm

Por: José Ramón Rodríguez Ruiz / 05-08-2015

A propósito del ejercicio de Guerra no Convencional (GNC) Jade Helm, que por estos días desarrolla el Comando de Operaciones Especiales de EE.UU., de conjunto con otros componentes de sus fuerzas armadas y agencias gubernamentales, resulta propicio analizar el curso de los acontecimientos.

La trama del “entrenamiento realista” de GNC más grande jamás desarrollado por las Fuerzas Armadas de EE.UU., permite ir dando fuerza a los argumentos para comprender el Jade Helm, siguiendo la línea de los trabajos anteriores1 que sobre el tema, hemos publicado en este mismo sitio.

Transcurridas dos semanas desde su inicio oficial, el mencionado ejercicio no ha generado en la población las “molestias” esperadas. Mientras aún existen preocupaciones sobre las supuestas intenciones del Gobierno para reprimir a su población en el marco del Jade Helm, los ciudadanos reportan con atención los sobrevuelos de helicópteros sobre sus localidades; la presencia de vehículos y personas desconocidas y el incremento del comercio, allí donde se han instalado las unidades para sus entrenamientos.

Los componentes de operaciones especiales del Ejército de EE.UU. y demás servicios armados, entrenan sin contratiempos para operar en escenarios de guerra irregular, en virtud de los intereses y los pretextos de seguridad nacional estadounidenses.

Por tratarse de un entrenamiento militar, los detalles de las operaciones evaden el dominio público y la prensa, especialmente los medios locales, no muestran interés por describir las actividades de los militares estadounidenses, sino por continuar censando el impacto del Jade Helm en las comunidades y seguir promoviendo los enfoques de conspiración.

Según la Oficina de Asuntos Públicos del Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea,2 las áreas del desarrollo del ejercicio replican las condiciones que las Fuerzas de Operaciones Especiales enfrentan en sus despliegues en ultramar, y es por ello que la aviación subordinada a este componente, brindará su apoyo para el desarrollo del ejercicio.

Se informa que una amplia gama de aviones brindará capacidades de apoyo aéreo a unidades en tierra; lanzamiento de paracaidistas; suministros; infiltración y exfiltración de fuerzas, etc.

La aviación de operaciones especiales permite a los efectivos de este componente armado acceder a territorios denegados o sensibles, tales como naciones adversarias u hostiles a EE.UU., para el desarrollo de una amplia gama de operaciones.

En el caso del Jade Helm, por constituir un ejercicio de GNC, el objetivo estaría centrado en entrenar tanto la infiltración de fuerzas, como el apoyo logístico a una insurgencia o guerrilla que “luche”, bajo el patrocinio de EE.UU., por derrocar a un gobierno adversario.

Recordemos que la GNC como misión, dentro del dominio de la Guerra Irregular, es una tarea asignada directamente (aunque no limitada) a las Fuerzas de Operaciones Especiales del Ejército de EE.UU. desde su propia génesis y en ella se asume que las Fuerzas Especiales trabajarán con guerrillas para derrotar a un “régimen opresor”, por lo que el perfil de sus misiones puede ir desde el entrenamiento con armas y reconocimiento, hasta la dirección de las fuerzas guerrilleras en las operaciones de combate.3

Precisamente son esas las actividades que deben constituir el plato fuerte del Jade Helm. Pero, si no es en EE.UU., ¿dónde pondrán en práctica sus habilidades los militares de ese país, una vez finalizado el ejercicio?

La agencia de noticias rusa Sputnik4 propone una teoría interesante.

Resulta que las condiciones propias de los estados seleccionados para el desarrollo del ejercicio, en especial Texas, incluido su clima y terreno, resultan análogos con naciones del Medio Oriente como Irán y Siria, ambos calificados por EE.UU. como estados patrocinadores del terrorismo y ambos objetivos en el pasado y en la actualidad, de resueltas campañas de GNC.

Sabemos que la GNC contra Siria no ha resultado como esperaban sus promotores, mientras Damasco resiste la embestida terrorista y el pueblo se mantiene defendiendo a su gobierno legítimo, contra los “rebeldes moderados” que EE.UU. apoya y los desmanes del Estado Islámico, que la propia nación norteña contribuyó a crear.

En Irán, tampoco han tenido éxito las “revoluciones de colores” y es poco probable que los objetivos de las potencias occidentales en estas dos naciones hayan sido depuestos.

Pero la GNC tampoco ha tenido éxito en Venezuela, ni en Ecuador, y mucho menos en Cuba,5 luego de 56 años de Revolución victoriosa, y es en este contexto que EE.UU. realiza su masivo entrenamiento no convencional, el cual rompe cánones y sienta pautas, buscando el perfeccionamiento y la actualización de las capacidades militares irregulares, en correspondencia con los intereses imperiales.

El Jade Helm es parte de los intentos por corregir los fracasos del pasado, en la ejecución de la GNC, para que esta vez, no haya sobrevivientes. Dos semanas bajo sus aguas y ya va quedando clara esta sentencia y la necesidad de seguir observando con atención.

Referencias

1. Consultable en:
http://www.cubadefensa.cu/?q=node/3321

2. Según información obtenida en: http://www.pnj.com/story/news/military/2015/07/23/military-medicine-column/30586077/?from=global&sessionKey=&autologin=

3. Department of the Army, (undated), U.S. Army Special Operations Command, ARSOF 2022, 12.

4. http://sputniknews.com/us/20150329/1020185282.html

5. Consultar serie de trabajos “La Guerra no Convencional de EE.UU. contra Cuba” en: http://www.cubadebate.cu/autor/jose-ramon-rodriguez-ruiz

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