Primeros pasos

Por Dalia Isabel Giro López / 28-07-2016

La educación del hombre nuevo constituye un reto necesario para la sociedad actual, tarea que concierne a todos. También es prioridad para las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), pues al organismo corresponde una de las etapas más importantes y complejas por las que transita cada adolescente cubano: el Servicio Militar Activo (SMA).

En los Centros de Preparación Básica de las FAR los reclutados conocen elementos esenciales de la preparación y disposición combativas basados en los principios de la Guerra de Todo el Pueblo.

Este período, identificado popularmente como previa, comprende cinco semanas en las cuales los jóvenes reciben un intenso programa que los instruyó integralmente e influye en su formación para la defensa de la Patria socialista.

Al llegar, los nuevos soldados obtienen nociones ampliadas sobre la unidad que los acogerá durante este tiempo. Aprenden cómo vestirse correctamente, marchar, mantener las normas de conducta en el comedor, rendir cortesía y conocer el reglamento militar, elementos que les servirán de base para incorporarse luego a las unidades permanentes.

Durante los últimos días el soldado Yoendis Torres Morales ha adquirido un entrenamiento que comprende la Preparación Física y Política, Táctica, Tiro, Infantería, Ingeniería Militar, Exploración, Reglamento, Sanidad Militar y Protección Contra las Armas de Exterminio en Masa. Sabe que tras concluirlo: “Obtendré los conocimientos que necesito para transitar satisfactoriamente por el SMA”, señala.

Junto a él se ha instruido la única fémina que en el centro se acogió al Servicio Militar Voluntario Femenino, Dalyé García Cruz. Al igual que el resto de sus compañeros ejecuta los procedimientos tácticos para enmascararse, desplazarse y orientarse en el terreno, ocupar y prepararse la preparación para la defensa y actuar en cualquiera de las condiciones de la situación. Lo mismo realizan otras muchachas en el resto del país que se incorporan a esta opción.

Mas, si de algo está segura es de querer “estudiar una carrera militar”, claro que los entrenamientos son difíciles, pero me sobrepongo a esa dificultades porque tengo mi objetivo definido”, advierte segura.

Comienzo…

Al ingresar al SMA los soldados se enfrentan a una actividad y medio social diferentes a los habituales. En ocasiones, incluso, llegan a la unidad con una percepción confusa sobre la necesidad de cumplir con este importante deber y derecho ciudadanos. Sin embargo, quienes los dirigen procuran ayudarlos constantemente a la adaptación.

Logarlo, es precisamente el motivo que enorgullece al sargento mayor Darnel Quintana Ramírez. Lleva once años trabajando con estos bisoños en uno de los Centros de Preparación del país perteneciente a la Gran Unidad de Tanques de la Gloria Combativa Rescate de Sanguily.

“Lo que ellos asimilan aquí no se les olvida nunca”, asegura el joven instructor que además, funge como jefe de la compañía. Comparte mucho con los soldados, válido para que entiendan sobre el cumplimiento del orden reglamentario, la disciplina y organización personal.

De ahí que el trabajo desplegado por él y el resto de los jefes de pelotones sea palpable en la efectividad del proceso de instrucción y la cohesión lograda en el colectivo bajo su mando. Claro, favorecen además la educación ideológica, esencial para desempeñar la labor que les ocupa.

La Preparación Básica de los Nuevos Soldados como antesala del SMA constituye una experiencia esencial que el joven asociará a cada una de las actividades de su vida, de ahí la importancia de que estas jornadas trascurran llenas de compromiso y entrega.

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